La estanqueidad de fluidos perjudiciales para el medio ambiente ha llevado a desarrollar innovadores sistemas de estanqueidad para responder a las exigentes especificaciones de la industria en cuanto a rendimiento libre de fugas y larga vida de servicio. En aplicaciones de servicio pesado, el rendimiento libre de fugas y la larga vida de servicio no se pueden asegurar con un solo elemento de estanquidad; por lo tanto, se instalan en serie “Sistemas de juntas“ especialmente desarrolladas, formando una “disposición en tándem“. En un sistema, cada elemento de estanqueidad tiene su función específica y se necesita asegurar su interacción para conseguir un sistema de estanqueidad redundante. La junta primaria, con base de PTFE, genera baja fricción y tiene excelente resistencia al desgaste ya la extrusión en condiciones extremas de trabajo. Esto permite que una fina película de lubricante pase esta primera barrera, asegurando la lubricación necesaria del elemento de estanqueidad secundario para conseguir una larga vida de servicio.
Si se monta un rascador de doble efecto, la “disposición en tándem“ requiere una excelente capacidad de bombeo de retorno de las juntas primaria y secundaria. Una combinación de diferentes materiales de estanqueidad en un sistema, asegura el mejor rendimiento. Los mejores resultados en aplicaciones de este tipo los ha obtenido la disposición en tándem de la junta. Dependiendo del tipo de junta secundaria, un rascador de simple o doble efecto completa el sistema para ofrecer la máxima fiabilidad operacional asegurando una adecuada lubricación del sistema de estanquidad y una larga vida de servicio.
Antes del montaje de las juntas deben tenerse en cuenta las siguientes observaciones:
l Asegúrese de que el vástago posee un chaflán de entrada; si no es así, utilice un cono de montaje.
l Elimine las rebabas y achaflane o redondee los cantos vivos, cubra los extremos de las roscas.
l Elimine los restos de mecanizado tales como virutas, polvo y otras partículas extrañas, y limpie cuidadosamente todas las piezas.
l Las juntas pueden montarse con más facilidad si el vástago está engrasado o lubricado. Debe prestarse atención a la compatibilidad de los materiales de las juntas con dichos lubricantes. Utilice sólo grasa sin aditivos sólidos (p. ej., bisulfuro de molibdeno o sulfuro de zinc).
l No utilice herramientas de montaje con cantos vivos.
Siguiendo las instrucciones de la descripción de cada tipo de junta (medidas para alojamientos cerrados o partidos) o usando las series ligeras para juntas, la instalación de nuestras juntas de vástago en pequeños diámetros podrá realizarse sin problemas. Para las juntas de material poliuretano y NBR, se recomienda la utilización de herramientas de montaje. Sin embargo, si tiene que realizarse el montaje sin ayuda de herramientas, se deben tener en cuenta los siguientes puntos:
l Coloque la junta tórica en el alojamiento (no es necesario en el caso de los collarines).
l Comprima las juntas dándoles forma de riñón. La junta no debe presentar curvas pronunciadas
l Después de colocarla en el alojamiento, vuelva a darle a la junta su forma circular, encajándola en el alojamiento con la mano.
l Por último, calibre la junta utilizando un mandril con un chaflán de 10° a15°, con una longitud aproximada de 30mm. El mandril de calibración debe estar hecho de un polímero (p. ej., poliamida) con buenas características de deslizamiento y una gran calidad superficial para evitar que se dañe la junta. Para la calibración se puede utilizar el mismo vástago, siempre y cuando este posea un chaflán de entrada suficientemente largo.
